Inversión en una estación de carga rápida DC para empresas: guía de decisión
«¿Debería instalar una estación de carga rápida DC en mi negocio?» ya no es una pregunta solo para los grandes operadores de carga; está también en la agenda de centros comerciales, hoteles, restaurantes, supermercados, empresas de aparcamiento y pequeños propietarios de flotas. Esta guía reduce la decisión a tres preguntas básicas: ¿qué aportará esta inversión a mi negocio? ¿Qué clase de potencia me conviene? ¿Cómo hago avanzar el proceso? En lugar de prometer precios cerrados o plazos de retorno, exponemos en lenguaje sencillo el marco que necesita para decidir bien.
Por qué ahora: ¿qué aporta una estación de carga a su negocio?
El número de coches eléctricos crece cada año y quienes los conducen tienen cada vez más en cuenta la posibilidad de cargar al elegir adónde ir. En el lado del negocio eso se traduce en dos valores concretos: capacidad de atracción y tiempo de permanencia. Un centro comercial, un restaurante o un hotel que ofrece carga va un paso por delante del competidor que ofrece el mismo servicio a ojos de quien conduce un coche eléctrico; y el rato que el coche pasa cargando es también el rato que se pasa en el local, un rato que a menudo se convierte en gasto.
Aun así, conviene fijar bien las expectativas: la estación de carga puede no ser por sí sola un centro de beneficio en todos los negocios. El planteamiento correcto es situar la estación como parte de la experiencia del cliente o como una partida de ingresos adicional y medible; más abajo tratamos por separado esos dos modelos. En la fase de decisión, la pregunta sana no es «¿están de moda las estaciones de carga?», sino «¿cuánto tiempo se queda aquí mi cliente y es un tiempo con sentido para cargar?».
¿AC o DC? La respuesta está en la duración de la visita
Para el dueño de un negocio, la diferencia técnica entre la carga AC y la DC se resume en una frase: en la carga AC la velocidad la limita el convertidor que va dentro del coche (casi siempre 7,4-22 kW); en la carga DC la conversión se hace dentro de la estación, así que llega al coche mucha más potencia y en el mismo tiempo se carga muchas veces más energía. Por eso la decisión no debe partir del catálogo de equipos, sino del tiempo que se queda su cliente.
- Visita más corta de 30 minutos (un punto de paso): solo 80 kW o más ofrecen una recarga con sentido en ese tiempo.
- Visita de 30-90 minutos (restaurante, supermercado, una vuelta por el centro comercial): DC 40-80 kW es el rango ideal; el coche recibe una carga apreciable mientras el cliente termina lo que ha venido a hacer.
- Visita de más de 2 horas o pernoctación (hotel, oficina, aparcamiento de abonados): AC 22 kW basta en la mayoría de los escenarios; aquí la DC es un complemento para las necesidades urgentes.
En resumen, la carga rápida DC es la herramienta del negocio que dice: «mi cliente se queda poco, pero que el coche esté lleno cuando se vaya». En cambio, donde predominan las estancias largas, una instalación mixta con peso en AC y apoyo en DC suele ser la inversión más equilibrada.
Elección de potencia: 40, 80 y 120+ kW, ¿para qué negocio?
Al elegir la clase de potencia, fíjese en tres variables: el tiempo de permanencia típico del cliente, la rotación de coches eléctricos en el aparcamiento y la potencia que puede soportar su instalación eléctrica actual. La tabla siguiente es un punto de partida práctico para los tipos de negocio más habituales.
| Tipo de negocio | Tiempo de permanencia típico | Potencia recomendada | Por qué |
|---|---|---|---|
| Centro comercial | 1-3 horas | DC 40-80 kW | En el tiempo de compra cabe una recarga clara; un equipo de 80 kW con dos tomas carga dos coches a la vez |
| Hotel | Unas horas - pernoctación | DC 40 kW + apoyo AC | Para quien pernocta basta la AC; para las visitas cortas y los clientes del restaurante la DC marca la diferencia |
| Restaurante / cafetería | 30-90 minutos | DC 40 kW | Una recarga con sentido que cabe en la comida; en la mayoría de los puntos basta una toma |
| Supermercado | 30-60 minutos | DC 40-80 kW | Una carga apreciable incluso en una compra corta; con rotación alta compensan dos tomas |
| Empresa de aparcamiento | 1 hora - todo el día | Mixta: AC + DC 40-80 kW | DC para quien aparca poco, AC para abonados y estancias largas; escala según la demanda |
| Flota pequeña de vehículos | Recarga intermedia durante el día | DC 40-200 kW | Carga completa de noche con AC y recarga rápida de día con DC mantiene el vehículo en la calle |
La clase de 120 kW en adelante pertenece a los corredores de autopista, a las estaciones públicas de alta rotación y a los escenarios de flota comercial intensiva. Para la mayoría de los negocios, la estrategia sensata es empezar con 40 u 80 kW y escalar después de ver los datos reales de uso; una gestión basada en OCPP facilita reunir bajo un mismo sistema las unidades que se añadan más adelante.
Instalación eléctrica: la comprobación previa a la inversión
Las estaciones de carga rápida DC funcionan con una acometida trifásica, y la potencia de la estación sale directamente de la potencia contratada de su negocio. Por eso, antes de hacer el pedido hay una sola pregunta que responder: ¿soporta mi instalación eléctrica actual esta carga añadida?
- Potencia de conexión o contratada: al sumar el consumo máximo actual del negocio y la potencia de la estación, ¿se supera el límite?
- Transformador y cuadro general: ¿tiene capacidad suficiente para la carga añadida?, ¿hay en el cuadro una salida reservada a la estación con las protecciones adecuadas?
- Cableado: la distancia y el recorrido del cable entre el cuadro y el emplazamiento de la estación; cuanto mayor es la distancia, mayores son el coste y las pérdidas.
- Ubicación: elija una zona de aparcamiento apta para maniobrar y con el cable a mano; las estaciones con envolvente apta para exterior pueden instalarse en un aparcamiento descubierto.
Todas estas comprobaciones deben hacerse con un ingeniero eléctrico o un instalador autorizado con competencia para firmar el proyecto eléctrico. El proceso empieza con una visita técnica; si de ella se desprende que hace falta, al plan de inversión se añaden también un aumento de la potencia contratada o la renovación del cuadro. Como el lado de la instalación cambia de un emplazamiento a otro con independencia del equipo elegido, pedir un presupuesto basado en la visita es mucho más fiable que un presupuesto tipo ya hecho.
El modelo de explotación: ¿servicio gratuito o carga de pago?
La forma en que explote la estación influye también en la elección del equipo y del software. Hay tres modelos habituales:
- Servicio gratuito al cliente: la carga se ofrece como parte del aparcamiento o de la experiencia del cliente; el objetivo no es el ingreso directo, sino la capacidad de atracción y el tiempo de permanencia. Con autorización por tarjeta RFID o aplicación móvil puede limitar el servicio solo a sus propios clientes.
- Carga de pago: se cobra por uso. Para eso hacen falta una estación compatible con OCPP y un software de gestión de carga conectado a ella; los registros de sesión, la tarificación, los informes y la gestión remota se llevan desde ese software.
- Modelo mixto: gratuito o con descuento para su propia clientela y de pago para quien viene de fuera. La autorización por RFID y por aplicación hace técnicamente posible esa distinción.
La parte de licencias y normativa de la carga pública de pago queda fuera del alcance de esta guía; al concretar su modelo de explotación le recomendamos acudir a los organismos competentes y a asesores especializados en la materia. En el lado técnico, en cambio, la regla es clara: si existe la posibilidad de cobrar más adelante, elegir hoy una estación compatible con OCPP elimina el coste de la transición.
El proceso de instalación paso a paso
- 1. Visita técnica: se examinan sobre el terreno el punto de instalación, la instalación eléctrica existente y la potencia necesaria; quedan claras la clase de potencia y la ubicación.
- 2. Proyecto y permisos: un ingeniero eléctrico autorizado redacta el proyecto eléctrico; si hace falta aumentar la potencia contratada, las solicitudes se presentan en esta fase.
- 3. Preparación de la instalación: se preparan la canalización y el recorrido del cable, la salida del cuadro y sus protecciones, y la peana de la estación.
- 4. Montaje: la estación se fija en su sitio y se completan las conexiones eléctricas.
- 5. Puesta en marcha: se realizan las pruebas de funcionamiento; la estación se conecta al software de gestión por Ethernet o 4G y se cargan las tarjetas RFID y las altas de usuario.
- 6. Paso a explotación: con la información al personal, la señalización y un plan de mantenimiento periódico, la estación se abre al servicio.
El calendario depende de lo preparada que esté la instalación: si la capacidad del cuadro y la potencia contratada bastan, el proceso es corto; si hay trabajo de aumento de potencia o en el transformador, se alarga. La visita técnica despeja esa incertidumbre desde el principio; por eso el paso más crítico del proceso es el primero.
La serie Bemis BEVDC: de 40 kW a 200 kW
La familia de carga rápida DC de Bemis, la serie BEVDC, cubre todos los escenarios de esta guía con opciones de potencia de 40, 80, 120, 160 y 200 kW. Toda la serie utiliza el conector CCS2, admite los protocolos OCPP 1.6J / 2.0.1, autentica al usuario con tarjeta RFID o con la aplicación móvil y se conecta al sistema de gestión por Ethernet o 4G. La entrada es AC 380-480V trifásica y la salida está en el rango de 150-1000V DC; con grado de protección IP54 y un rango de trabajo de -25°C a +55°C, es apta para instalaciones en exterior.
Dentro de la serie hay un recorrido escalonado: la BEVDC 40 es el modelo compacto de entrada, con una sola toma CCS2; la BEVDC 80 carga dos coches a la vez con sus dos tomas; la BEVDC 120 ofrece opción de una o dos tomas; la BEVDC 160 alimenta dos coches en su configuración de dos tomas con reparto dinámico de potencia; la BEVDC 180 ofrece esa misma configuración de dos tomas a mayor potencia; y la BEVDC 200 es el buque insignia de la serie. La de 40 kW se ofrece además con envolvente tipo poste, preferida en aparcamientos y aplicaciones de campo donde no puede reservarse sitio para un armario. Puede consultar los detalles de producto en la página de unidades de carga DC de nuestro sitio y escribirnos desde nuestra página de contacto para elegir la potencia y el modelo adecuados a su negocio; planifiquemos juntos el proceso, desde la visita técnica hasta la puesta en marcha.
Determinemos juntos la potencia DC adecuada para su negocio: consulte la serie BEVDC o escríbanos para una visita técnica.
Ver las unidades de carga rápida DCPreguntas frecuentes
¿Tiene sentido instalar una estación de carga DC en mi negocio? ¿Por dónde empiezo a decidir?
Empiece la decisión por el tiempo medio de permanencia de su cliente. Si sus visitantes se quedan 30-90 minutos (restaurante, supermercado, centro comercial), la carga rápida DC encaja una recarga con sentido en ese tiempo y añade capacidad de atracción a su negocio; en cambio, en un hotel donde predomina el huésped que aparca toda la noche, una instalación con peso en AC resulta más equilibrada. El segundo paso es la comprobación previa de la instalación eléctrica: la potencia contratada, el transformador y la capacidad del cuadro deben soportar la carga añadida. El tercer paso es el modelo de explotación: ¿servicio gratuito o carga de pago? Las respuestas a estas tres preguntas aclaran en buena medida tanto la decisión de instalar como qué clase de potencia le conviene.
¿Bastan 40 kW DC para mi negocio? ¿Cuándo hacen falta 80 kW o más?
40 kW es una entrada rentable al mundo DC para los negocios cuyos clientes se quedan 30-90 minutos; en restaurantes, supermercados, hoteles y aparcamientos urbanos, en ese tiempo cabe una recarga apreciable. La Bemis BEVDC 40 tiene una sola toma CCS2, es decir, carga un coche cada vez. Si su rotación de coches eléctricos es alta y necesita cargar varios coches a la vez, la BEVDC 80, con dos tomas, alimenta dos coches de forma simultánea. Si la visita dura menos de 30 minutos o predomina la expectativa de seguir camino cuanto antes, hay que mirar la clase de 120 kW en adelante. La potencia adecuada sale del cruce entre el tiempo de permanencia y la rotación.
¿Qué necesito en mi instalación eléctrica para una estación de carga DC?
Las estaciones de carga rápida DC exigen una acometida trifásica; en la serie Bemis BEVDC la entrada es AC 380-480V. Antes de instalar hay que comprobar tres cosas: si la potencia de conexión (contratada) de su negocio cubre la potencia de la estación además del consumo actual; si el transformador y el cuadro general tienen capacidad suficiente; y la salida protegida del cuadro reservada a la estación junto con la distancia de cable entre el cuadro y la estación. Si la potencia se queda corta, entra en juego un aumento de la potencia contratada. Esta evaluación y el proyecto eléctrico deben realizarlos sin falta un ingeniero eléctrico o un instalador autorizado; el proceso empieza con una visita técnica y las necesidades de instalación se concretan a partir de ella.
¿Debo ofrecer la carga gratis a mis clientes o explotarla de pago?
Los dos modelos tienen su sitio. El modelo gratuito convierte la carga en parte de la experiencia del cliente; el objetivo no es el ingreso directo, sino la capacidad de atracción y el tiempo de permanencia, y el servicio puede limitarse a sus propios clientes con autorización por tarjeta RFID o aplicación móvil. El modelo de pago genera ingresos por uso; para ello hacen falta una estación compatible con OCPP y un software de gestión de carga. Con su compatibilidad con OCPP 1.6J / 2.0.1, la serie BEVDC se conecta a esos programas. También es técnicamente posible un modelo mixto: gratuito para su propia clientela y de pago para quien viene de fuera. Para la parte de licencias y normativa de la carga pública de pago, le recomendamos acudir a los organismos competentes y a asesores especializados.

