¿Cómo funciona una estación de carga de vehículos eléctricos? Principio de funcionamiento (AC, DC, seguridad)
Cuando conecta un vehículo eléctrico a la red, en realidad comienza un proceso complejo pero bastante ordenado: el vehículo y la estación se reconocen mutuamente, se decide cuánta corriente se puede consumir, se realizan comprobaciones de seguridad y solo entonces empieza a fluir la energía. En este artículo explicamos el principio de funcionamiento de una estación de carga de vehículos eléctricos de principio a fin, de forma técnica pero comprensible.
Respuesta breve: una estación de carga de vehículos eléctricos es una interfaz controlada que transfiere de forma segura la electricidad de la red al vehículo. La estación y el vehículo se comunican continuamente; la estación dirige la energía, monitoriza los circuitos de protección y gestiona la autorización. El trabajo verdaderamente 'inteligente', en cambio, está en cómo se convierte la energía y en cómo se mantiene segura.
¿Cuál es la función básica de una estación de carga?
Un error común es pensar que el cargador 'llena' directamente la batería. En la carga AC (corriente alterna), la estación es en esencia un interruptor controlado y una unidad de seguridad: transmite la tensión de la red al vehículo, le indica cuánta corriente se puede consumir y corta el circuito en caso de problema. El trabajo real de conversión lo realiza la unidad que hay dentro del vehículo. En la carga rápida DC (corriente continua), en cambio, la mayor parte de la conversión se realiza dentro de la estación.
Por lo tanto, una estación de carga de vehículos eléctricos tiene tres funciones básicas: (1) establecer una comunicación segura con el vehículo, (2) transferir una cantidad de energía correcta y segura, (3) gestionar la autorización y, cuando sea necesario, la gestión remota.
¿Cómo se comunican el vehículo y la estación? (Control Pilot / señal piloto)
Antes de que empiece la carga, el vehículo y la estación 'hablan' entre sí. En los conectores Type 2 y CCS2, el centro de esta comunicación es el Control Pilot (CP), es decir, la señal piloto. A través de la línea piloto, la estación y el vehículo confirman que están conectados entre sí y acuerdan a cuántos amperios de corriente se autoriza.
El funcionamiento, en resumen, es así: la estación envía una señal por la línea piloto. Cuando el vehículo se conecta, modifica esa señal para comunicar estados como 'conectado' y 'listo para cargar'. La estación, a través de la forma de la señal, transmite al vehículo el límite máximo de corriente; el vehículo, a su vez, consume un valor por debajo de ese límite según la capacidad de su propio onboard charger. Así se impide desde el principio que se consuma más corriente de la que el cable o la estación pueden soportar.
En la carga rápida DC, además de esta señalización básica, entra en juego una capa de comunicación digital más avanzada. El vehículo y la estación comparten continuamente, durante segundos, información como la tensión de la batería, la temperatura, el nivel de carga objetivo y la demanda de corriente instantánea. La estación ajusta en tiempo real su tensión y corriente de salida según esos datos.
Detección de proximidad (proximity) y reconocimiento del cable
Junto a la señal piloto, la mayoría de los sistemas tienen también una señal de proximidad (proximity). Gracias a esta línea, la estación puede saber que el cable está realmente conectado y a qué límite de corriente corresponde el cable utilizado. Por ejemplo, un cable de 16A y uno de 32A se reconocen de forma distinta y el sistema fija el límite en consecuencia.
Recorrido AC: la conversión se realiza dentro del vehículo (Onboard Charger)
La mayoría de los cargadores de pared (wallbox) de las viviendas y las empresas realizan carga AC. La corriente alterna de la red se transmite directamente al vehículo a través del cable. Sin embargo, la batería del vehículo se carga con corriente continua (DC). Aquí entra en juego el 'onboard charger' (unidad de carga interna del vehículo): convierte la AC entrante en DC y alimenta la batería con la tensión adecuada.
Por eso, el límite superior de la velocidad de carga AC lo determina en la mayoría de los casos no la estación, sino la capacidad del onboard charger del vehículo. Por ejemplo, aunque la estación pueda entregar 22 kW, si el onboard charger del vehículo es de 11 kW, el vehículo se carga en la práctica a 11 kW. En la carga AC puede haber, mediante conexión monofásica (una fase) o trifásica (tres fases), una potencia de entre 7,4 kW y 22 kW.
Los modelos AC Wallbox de Bemis E-V Charge (7,4–22 kW, Type 2) y los cables de carga Type 2 funcionan justamente en este recorrido AC: la estación transmite la energía AC de forma segura y controlada, y el vehículo asume la conversión.
Recorrido DC: la conversión se realiza dentro de la estación (carga rápida)
En la carga rápida DC, la lógica se invierte. Para no quedar limitados por la potencia acotada del onboard charger, el trabajo de conversión se traslada fuera del vehículo, al interior de la estación. En las unidades de carga rápida DC como CCS2, los potentes convertidores del interior de la estación (rectificadores/módulos de potencia) transforman la AC de la red en DC a alta potencia y entregan esa corriente continua directamente a la batería.
Como el onboard charger queda fuera de servicio, en la carga DC se pueden alcanzar potencias mucho más altas; por eso las estaciones DC se conocen como de 'carga rápida'. Aquí el vehículo le dice continuamente a la estación 'quiero tanta tensión y tanta corriente'; la estación, a su vez, satisface esa demanda con sus propios módulos de potencia y ajusta la salida según el estado instantáneo de la batería.
- Carga AC: la estación transmite AC y la conversión la realiza el onboard charger dentro del vehículo. El límite de potencia lo suele determinar el vehículo.
- Carga DC: los convertidores del interior de la estación transforman la AC en DC y la entregan directamente a la batería. Es posible una potencia mucho más alta.
- Type 2: es el conector estándar de la carga AC en Turquía y Europa.
- CCS2: es el estándar de carga rápida DC de Turquía y Europa; funciona con dos pines DC añadidos debajo del conector Type 2.
- El kW es potencia (velocidad) y el kWh es energía (cantidad almacenada/transferida).
En la carga AC, la conversión la realiza el onboard charger dentro del vehículo; en la carga DC, la realiza la estación. La función principal de la estación es, en todos los casos, transferir la energía de forma segura y controlada.
¿Cómo se garantiza la seguridad? (Protección, puesta a tierra, bloqueo del conector)
Como durante la carga se manejan potencias altas, la seguridad es la parte más crítica de una estación de carga de vehículos eléctricos. Dentro del principio de funcionamiento hay varias capas de protección.
La protección contra corriente de fuga corta la energía al instante cuando detecta una fuga no deseada en el circuito (por ejemplo, un fallo de aislamiento), evitando el riesgo de electrocución. La puesta a tierra proporciona un camino seguro a la corriente de fuga en caso de fallo y evita que superficies como la carcasa queden bajo tensión. La estación también monitoriza situaciones como la sobrecorriente y el sobrecalentamiento; si detecta una anomalía, detiene la carga.
El bloqueo del conector también forma parte de la seguridad: mientras la carga está en curso, la clavija queda bloqueada por la estación o por el vehículo. Así se impide que el cable se retire accidentalmente mientras fluye la energía; el bloqueo no se abre hasta que la carga se finaliza de forma segura. En cuanto a la resistencia física, la clase de protección IP65–IP66 indica que la unidad es apta para las condiciones de exterior frente al polvo y el agua; el marcado CE, por su parte, indica que el producto cumple los requisitos de conformidad europeos pertinentes.
¿Qué monitoriza la estación de forma continua durante la carga?
- Que la conexión con el vehículo se mantiene sólida de forma continua a través de la señal piloto
- Si la corriente consumida se mantiene dentro del límite acordado
- Si hay corriente de fuga, cortocircuito o fallo de puesta a tierra
- Los valores de temperatura (clavija, cable, módulos de potencia)
- Que el bloqueo del conector permanece cerrado durante toda la carga
Autorización: ¿quién inicia la carga? (RFID / aplicación / OCPP)
En el entorno doméstico, la mayoría de los wallbox pueden configurarse para empezar a cargar en cuanto se conecta el vehículo. En zonas comunes, empresas y estaciones públicas, en cambio, se desea que la carga la inicien personas autorizadas. Para ello, los métodos más habituales son la tarjeta RFID y la aplicación móvil: el usuario acerca su tarjeta o inicia la sesión desde la aplicación, la estación verifica la autorización y, a continuación, permite el flujo de energía.
Aquí entra en juego OCPP. Los modelos compatibles con OCPP permiten conectar la estación a un sistema de gestión central (CSMS). Así, funciones como la autorización, el inicio/parada remotos, el seguimiento del uso y la medición de energía pueden gestionarse de forma centralizada. Esto es especialmente importante en los escenarios de empresas y flotas donde se operan varias estaciones.
Si desea profundizar en OCPP y los conceptos relacionados, también tenemos una guía aparte que explica para qué sirve el protocolo.
Las etapas de una sesión de carga
Lo que mejor resume el principio de funcionamiento es ver cómo avanza de principio a fin una sola sesión de carga. Una sesión típica pasa por estas etapas:
- 1) Conexión: el cable se conecta al vehículo y a la estación; la conexión se detecta mediante la señal de proximidad.
- 2) Reconocimiento y acuerdo: a través de la señal piloto, el vehículo y la estación se reconocen mutuamente y se determina el límite máximo de corriente.
- 3) Autorización: si es necesario, la sesión se autoriza con una tarjeta RFID o una aplicación.
- 4) Bloqueo y control: el conector se bloquea y se completan las comprobaciones de seguridad (corriente de fuga, puesta a tierra, temperatura).
- 5) Transferencia de energía: en el recorrido AC, el vehículo carga la batería con el onboard charger; en el recorrido DC, con los convertidores de la estación.
- 6) Gestión: la estación monitoriza continuamente la corriente; a medida que la batería se llena, reduce la potencia de forma gradual.
- 7) Finalización: al alcanzar el objetivo o cuando el usuario la detiene, se corta la energía, se abre el bloqueo y el cable se retira de forma segura.
¿Por qué la batería se ralentiza después del 80 %? (Taper / reducción gradual)
Especialmente en la carga rápida DC, notará que, después de que la batería alcanza cierto nivel de carga, a menudo alrededor del 80 %, la velocidad de carga baja de forma notable. Esto se llama 'taper', es decir, ralentización gradual, y no es una avería, sino un comportamiento de protección intencionado.
Cuando las baterías están llenas no pueden aceptar con seguridad una corriente alta; para evitar el sobrecalentamiento y el acortamiento de la vida de las celdas, el vehículo va demandando cada vez menos corriente a la estación. La estación, a su vez, reduce su salida de acuerdo con esa demanda. Por eso, en la carga rápida el tramo más eficiente suele ser el que va desde un nivel de carga bajo hasta el 80 %; el último 20 %, en cambio, puede durar de forma desproporcionadamente más larga. En la carga AC, como las potencias ya son más bajas, esta ralentización suele ser menos perceptible.
Resumen: ¿qué hace en realidad una estación de carga?
Una estación de carga de vehículos eléctricos es un dispositivo controlado que se comunica con el vehículo, dirige la energía de forma segura y, cuando es necesario, puede autorizar y gestionarse en remoto. En los modelos AC la conversión la asume el vehículo, y en los modelos DC, la estación; pero en todos los casos la seguridad (protección contra corriente de fuga, puesta a tierra, bloqueo del conector) y la comunicación correcta (señal piloto) son el corazón del principio de funcionamiento.
Bemis E-V Charge es una marca nacional con sede en Bursa que fabrica todos los eslabones de este principio de funcionamiento con AC Wallbox, cargadores portátiles, cables Type 2, adaptadores V2L/C2L y unidades de carga rápida DC CCS2. Con sus modelos compatibles con CE e IP65–IP66, y compatibles con OCPP, ofrece productos tanto para uso individual como corporativo.
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¿Cómo funciona una estación de carga de vehículos eléctricos?
Una estación de carga de vehículos eléctricos es una interfaz que transfiere la electricidad de la red al vehículo de forma segura y controlada; al contrario de lo que se suele creer, no 'llena' directamente la batería. Una sesión avanza así: al conectar el cable, la conexión se detecta con la señal de proximidad; a través de la señal piloto, el vehículo y la estación se reconocen y acuerdan el límite máximo de corriente; si es necesario, se realiza la autorización con RFID/aplicación; el conector se bloquea, se completan las comprobaciones de seguridad y comienza el flujo de energía. En los modelos AC, la conversión la realiza el onboard charger del interior del vehículo y, en los modelos DC, los módulos de potencia del interior de la estación. La estación monitoriza continuamente la corriente y la seguridad durante toda la sesión.
¿Cuál es la diferencia básica entre una estación de carga AC y una DC?
La diferencia básica está en dónde se realiza la conversión de AC a DC. En la carga AC, la estación transmite al vehículo la corriente alterna de la red; la conversión a la corriente continua que necesita la batería la realiza el onboard charger del interior del vehículo. Por eso, el límite superior de la velocidad AC lo determina en la mayoría de los casos la capacidad del onboard charger del vehículo (por ejemplo, un vehículo de 11 kW recibe unos 11 kW incluso en una estación de 22 kW). En la carga rápida DC, en cambio, la conversión la realizan los potentes módulos del interior de la estación y la corriente continua se entrega directamente a la batería; como el onboard charger queda fuera de servicio, se alcanza una potencia mucho más alta. Type 2 es el estándar de la AC, y CCS2, el de la carga rápida DC en Turquía/Europa.
¿Qué es el Control Pilot (señal piloto)?
El Control Pilot (CP) es la línea de comunicación básica entre el vehículo y la estación de carga en los conectores Type 2 y CCS2. Antes de que empiece la carga, la estación envía una señal por la línea piloto; cuando el vehículo se conecta, modifica esa señal para comunicar los estados 'conectado' y 'listo para cargar'. La estación, a través de la forma de la señal, transmite al vehículo la corriente máxima permitida, y el vehículo consume una corriente por debajo de ese límite según la capacidad de su propio onboard charger. Así se impide desde el principio que se consuma más corriente de la que el cable o la estación pueden soportar. En la carga DC, además, entra en juego una capa de comunicación digital avanzada que comparte la tensión de la batería, la temperatura y la demanda de corriente instantánea.
¿Qué es el onboard charger y cómo afecta a la velocidad de carga?
El onboard charger es la unidad situada dentro del vehículo que, en la carga AC, convierte la corriente alterna entrante en la corriente continua que necesita la batería. El límite superior de la velocidad de carga AC lo determina en la mayoría de los casos esta unidad, no la estación: por ejemplo, un vehículo con un onboard charger de 11 kW se carga en la práctica a unos 11 kW aunque se conecte a una estación capaz de entregar 22 kW. Que el vehículo admita una fase (monofásica) o tres fases (trifásica) también influye en la potencia; por eso, en el lado AC se ven valores distintos entre 7,4 kW y 22 kW. En la carga rápida DC, en cambio, como la conversión se realiza en la estación, el límite del onboard charger queda fuera de servicio y se puede alcanzar una potencia mucho más alta.
¿Cómo se garantiza la seguridad durante la carga?
Como durante la carga se manejan potencias altas, la seguridad es la parte más crítica de la estación y funciona por capas. La protección contra corriente de fuga corta la energía al instante cuando detecta una fuga no deseada en el circuito (por ejemplo, un fallo de aislamiento), evitando el riesgo de electrocución. La puesta a tierra proporciona un camino seguro a la corriente de fuga en caso de fallo y evita que superficies como la carcasa queden bajo tensión. La estación también monitoriza la sobrecorriente y el sobrecalentamiento; el bloqueo del conector, por su parte, impide que la clavija se retire accidentalmente mientras fluye la energía y no se abre hasta que la carga finaliza de forma segura. En los modelos de Bemis, la clase de protección IP65–IP66 indica la resistencia al exterior (polvo/agua) y el marcado CE, los requisitos de conformidad europeos pertinentes.
¿Por qué la batería se carga más despacio después del 80 %?
Esta situación se llama 'taper' (ralentización gradual) y no es una avería, sino un comportamiento de protección intencionado. Cuando la batería alcanza cierto nivel de carga (a menudo alrededor del 80 %) no puede aceptar con seguridad una corriente alta; para evitar el sobrecalentamiento y el acortamiento de la vida de las celdas, el vehículo va demandando cada vez menos corriente a la estación, y la estación reduce su salida en consecuencia. Por eso, especialmente en la carga rápida DC, el tramo más eficiente es el que va desde un nivel de carga bajo hasta el 80 %; el último 20 % puede durar de forma desproporcionadamente más larga. En la carga AC, como las potencias ya son más bajas, esta ralentización suele ser menos perceptible.
¿Cómo se realiza la autorización para iniciar la carga?
En el uso doméstico, la mayoría de los wallbox pueden configurarse para empezar a cargar en cuanto se conecta el vehículo. En zonas comunes, empresas y estaciones públicas, en cambio, se desea que la carga la inicien únicamente personas autorizadas; los medios más habituales para ello son la tarjeta RFID y la aplicación móvil. El usuario acerca su tarjeta o inicia la sesión desde la aplicación, la estación verifica la autorización y, a continuación, permite el flujo de energía. Los modelos compatibles con OCPP conectan la estación a un sistema de gestión central (CSMS); así, la autorización, el inicio/parada remotos, el seguimiento del uso y la medición de energía pueden gestionarse de forma centralizada. Esto es especialmente importante en los escenarios de empresas y flotas donde se operan varias estaciones.

